Sobrevivir al invierno es una cuestión de estrategia.
Por la propia naturaleza de los bosques templados hay que distinguir entre dos principales estaciones anuales en las que las características del hábitat varían notablemente.
Con la llegada del otoño-invierno el clima recrudece creando serias dificultades a los vegetales que se defienden, en el caso de los árboles desprendiéndose de las hojas y en el caso de algunas plantas perdiendo toda la parte aérea.
Estos cambios se traducen para los animales en dos nuevas características del bosque. Por una parte una mayor exposición a los rigores del tiempo atmosférico, y por otra a una notable escasez de alimentos.
Esta carencia ha sido solucionada por las diferentes especies de formas bien variadas.

Asi, en elcaso de grandes mamíferos como el corzo o el jabalí, y no tan grandes como el tejón, la estrategia invernal consiste en alimentarse glotonamente durante el otoño acumulando grandes cantidades de grasa.
Otra solución adoptada por mamíferos de tamaño medio como las jinetas, hurones, gatos monteses o las cada vez más escasas martas, consiste en variar ostensiblemente su dieta. Si es la primavera-verano la época en que se comportan de una forma más omnívora y esencialmente oportunista, el invierno trae consigo la necesidad de dedicar muchas jornadas a la caza. Llegando al-gunos de estos mamíferos a acercarse a los corra-les de los pueblos vecinos.
Pero si hay alguien que lo pase mal durante el invierno esos son los roedores de pequeño tamaño como los ratones, y no es precisamente por hambre ya que almacenan en sus galerías grandes cantidades de frutos secos. Sus problemas provienen de la gran presión trófica que los depredadores ejercen sobre ellos.
Varios de estos pequeños mamíferos son consumidores a su vez de invertebrados algunosde ellos endémicos de las fragas como los caracoles Ellona quimperiana y Belgradiella rollani. Y no desdeñan tampoco a los pequeños escarabajos cuyo representate más notable de este ecosistema es el Cárabo gallego que fue descrito por primera vez en estos bosques.
Con la llegada de la primavera el bosque cobra nueva vida. A poco que nos acerquemos auna charca podremos observar, bulliciosos, algunos ejemplares de tritones jaspeados o palmeados. Más complicado le resultará al viajero admirar alguna salamandra rabilarga ya que es este un animalillo huidizo y de hábitos crepusculares. Endémica del noroeste peninsular, cuenta la simpática salamdra, en estas fragas, con su mayor población conocida
A medida que los días son más largos, el añochecer proporciona un placer insospechado al oído y las fragas se convierten en un verdadero espectáculo multimedia. Los cantos de los sapos parteros se confundirán con los del autillo debido a su gran parecido. Poco a poco comenzarán tambien su letanía los cárabos y muy excepcionalmente oiremos al gran Buho Real del que su presencia ya casi no es más que un recuerdo en Galicia. Situado en la cumbre de la pirámide trófica del bosque, se aproxima su número a 5-7 parejas reproductoras en el área del Parque Natural.
El calor reinante en esta época del año trae consigo la abundancia de alimentos. Hecho este que incentiva la llegada de aves de muy diferentes lugares. Entre estos interesados visitantes contamos al cuco, la abubilla, la oropéndola, la curruca zarcera, el mosquitero común, el zarcero común, y alguna rapáz: halcon abejero, autillo y aguilucho cenizo.
Habituales compañeros de nuestros paseos serán tambien el trepador azul, los pitos (pájaros carpinteros),escribanos cerillos, montesinos o soteños, mitos y algún que otro azor o gavilán. Más si buscamos áreas del parque un poco más abiertas, no será difícil observar en vuelo a ratoneros, cernícalos algún halcón peregrino , y de noche mochuelos y buhos chicos.
Un atractivo añadido es la subida del reo. A causa de la restringida oferta alimenticia de los ríos atlánticos, una gran parte de las truchas efectúan una migración masiva al mar. Despues de varios meses han alcanzado un tamaño considerable, estan coloreados de plata y retornan al río con el fin de criar. A principios de junio ya pueden observarse en el río los cardúmeneks de reos evolucionando contra corriente.
En resumen, en el Parque Natural estan catalogadas : 15 especies de anfibios, 14 especies de reptiles, 8 especies de peces, 103 especies de aves y 41 especies de mamíferos.A continuación se citan algunas especies singulares.
Anfibios
Salamandra. Salamandra salamandra sp. bernardezi .Endémica del N.O. peninsular.
Salamandra rabilarga. Chioglossa lusitanica .Endémica del N.O. peninsular.
Sapo partero. Alytes obstetricans.Rana iberica.Endémica del N.O. peninsular.
Tritón ibérico. Triturus boscai
Sapo corredor. Bufo calamita
Reptiles
Lagartija serrana. Lacerta monticola sp. cantabrica. Endémica del N.O. peninsular.
Lagarto verdinegro. Lacerta schreiberi
Lagartija de Bocage. Podarcis bocagei
Vívora de Seoane. Vipera seoanei
Aves
Halcón abejero.Pernis apivorous.
Búho real. Bubo bubo.
Aguilucho cenizo. Circus pygargus
Mamíferos
Marta. Martes martes
Hurón. Mustela putorius
Gato silvestre. Felix sylvestris
Lobo. Canis lupus
Armiño.Mustela erminea
Invertebrados
Caracol de Quimper. Elona quimperiana
Caracol. Belgradiella rolani.
Babosa. Geomacus maculosus .
Mariposa tornasolada. Apatura iris.
Mariposa. Endromys versicolora.
Mariposa. Aglia tau.
Cárabo gallego. Carabus galicianus . |